Guardaos de toda clase de codicia

Catequesis del Papa en el Ángelus del 4 de Agosto de 2019

Tres eran los pensamientos del protagonista de la parábola que hoy recoge el Evangelio, a saber: lo mucho que había acumulado, los muchos años que con estos bienes tiene asegurados y la tranquilidad y el bienestar de que va a gozar. La realidad que la Providencia de Dios le depara es, que solo va vivir unas horas, que en lugar de disfrutar tendrá que dar cuenta a Dios, y que sus muchos bienes los va a poseer otro.
La enseñanza más importante es que, si es cierto que los bienes materiales tiene su valor y nos son necesarios, no dejan de ser un “medio” que Dios nos proporciona para vivir y para compartir con quien los necesite, porque la codicia, el deseo desproporcionado de tener más bienes no satisface el corazón.
La petición a la Virgen es que no nos fascinen los bienes que pasan, sino que seamos testigos creíbles de los valores del Evangelio.

J.M.M.

Redifusión para América y Asia